Es su primera cosecha. Le han dejado un huerto para cultivar que le hace mucha ilusión. Le hace mucha ilusión pero le va a quitar la vida... planta como si fuera una explotación agrícola, y luego, claro, le da un trabajo enorme, regar, quitar hierbas, cuidarlo todo... y claro está, luego la cosecha le desborda...
Según él, las patatas le han salido pequeñitas, pero en cuanto les eché el ojo supe que haría con ellas: papas arrugás:
Muy muy arrugás no salieron, porque éstas son muy chulas y no se arrugan tan fácilmente, pero riquísimas sí.
Ingredientes:
Unas cuantas patatas estupendas a poder ser pequeñas
250 grs. de sal gorda
Lavar bien las patatas y ponerlas a cocer, cubiertas de agua, con la mitad de la sal.
Una vez cocidas (hacer la prueba de pincharlas con el cuchillo, levantarlas y si están hechas, se caen solas) tirar el agua y en la misma olla echar el resto de la sal, bajar el fuego al mínimo, tapar e ir removiendo la olla como unos 5 minutos, para que se vayan secando y arrugando.
Hacer el mojo picón, colorao:
Ingredientes:
1 pimiento choricero
2 rebanadas de pan frito
1 guindilla cayena ( o 2, tú mismo)
1 dedo de aceiteç1 chorrito de vinagre
sal
1 diente de ajo
Freir el pan.
Remojar durante una hora más o menos el pimiento seco.
Poner en la batidora todos los ingredientes y triturar hasta que quede una salsa fina con la que se sirven las patatas.
